Diabetes Infantil: Una realidad que no es juego - José Luis García

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 La diabetes es una enfermedad que ha dejado de ser un mal de adultos para convertirse en la segunda enfermedad crónica más común en la infancia

Los niños, al igual que los adultos, pueden presentar diabetes tipo 1 o tipo 2. Es tal la incidencia de la diabetes, que a partir de 2007, la Organización de las Naciones Unidas, la considera igual de importante como el SIDA y la tuberculosis.

Hasta hace unos años la mayoría de casos de diabetes infantil detectados eran de tipo hereditario. Sin embargo, actualmente, más del 20% de los casos que están apareciendo, están vinculados principalmente al sobrepeso y la obesidad imperante en esta población (diabetes tipo 2).

Existen también otros factores que influyen en el aparecimiento de la enfermedad, tales como, infecciones por virus; alteración de las defensas del organismo; malos hábitos de alimentación (bajo consumo de frutas y verduras frescas y alto consumo de comida chatarra); llevar una vida sedentaria, donde los niños ya no practican deportes, sino pasan largas horas sentados frente al televisor u ordenador

La diabetes tipo 1, también llamada diabetes juvenil, diabetes mellitus insulinodependiente o diabetes del azúcar, se origina debido a la imposibilidad del cuerpo de producir insulina (hormona que permite que la glucosa entre en las células del cuerpo para proveer energía). Puede aparecer repentinamente a partir de las primeras semanas del nacimiento, pero es más común que aparezca entre los 5 y 6 años y/o durante la pubertad.

La diabetes tipo 2, también conocida como diabetes mellitus no insulinodependiente, es el tipo más común de diabetes. Resulta de la incapacidad del cuerpo de producir suficiente insulina o de usarla adecuadamente.

Síntomas

Existen varios síntomas que pueden indicar diabetes en los niños, entre ellos: mucha sed, cansancio, orinar mucho, orinar la cama cuando ya se había dejado de hacerlo, cambios en el apetito, cambios en el carácter (como irritabilidad), pérdida de peso, fatiga, debilidad, mareos, hormigueos y calambres, entre otros.

Cómo prevenir la diabetes infantil

La prevención de esta enfermedad puede iniciarse con la lactancia, ya que con ella se evita la alimentación artificial, que es rica en azúcares. Se debe proporcionar a los niños una alimentación saludable, que incluya una dieta rica en fibras y pobre en azúcar. Se les debe motivar a realizar ejercicios o practicar algún deporte para evitar el sedentarismo.

Consecuencias

Las consecuencias de la diabetes infantil, si no se sigue el tratamiento adecuado, se registran a largo plazo. Puede presentarse ceguera, hipertensión, infarto, derrame, impotencia sexual, enfermedades renales y pulmonares, disminución de la capacidad del organismo para combatir infecciones y cicatrizar heridas, altas probabilidades de tener problemas con los pies, enfermedad de las encías que puede ocasionar pérdida dental, entre otros.

Diagnóstico

La diabetes normalmente se diagnostica mediante un análisis que mide los niveles de glucosa en sangre. Mientras más pronto se diagnostique, más eficaz será el control de la enfermedad. En el caso de la diabetes tipo 2, se hace una prueba de tolerancia oral a la glucosa, se efectúan análisis de sangre y de orina antes y después de beber una solución con glucosa.

Tratamiento

Para la Diabetes tipo 1 el tratamiento normalmente es a base de aplicaciones de inyecciones diarias de insulina. Para la Diabetes tipo 2, por regla general, no es necesaria la administración de medicamentos, sino que la enfermedad se puede controlar vigilando el índice de glucosa en sangre, siguiendo una dieta adecuada y practicando ejercicios físicos diariamente.

Si para un adulto diabético, es difícil observar una dieta y seguir todas las indicaciones médicas, cuánto más para un niño. Es por ello que cuando se diagnostica diabetes a un infante, tanto la familia, como el pequeño paciente, necesitarán de apoyo psicológico y deberán aprender cómo manejar este problema de salud.

Fuente: salud.com